5.-
Dosis y Modo de aplicación.
La
dosis a utilizar para tratamientos foliares es de 1 l/ha.
En caso de superar un volumen de caldo de 1000 l/ha, se
empleará una dosis de 100 cc/hl. procurando mojar
bien toda la parte aérea del cultivo. Para tratamientos
por riego se utilizará 1-2 l/ha si es suelo o equivalente
y 0,5-1 l/ha para cultivo hidropónico.
Existen
dos formas de usar Atonik, basadas en el objetivo de la
aplicación:
5.1.-
Aplicación durante el trasplante.
Una
vez recibidas las plantas procedentes del semillero o vivero,
realizaremos un tratamiento de Atonik para estimular la
aparición y desarrollo de nuevas raíces y
reducir el estrés provocado por el cambio de sustrato.
Este tipo de aplicación es muy recomendada, ya que
con poca cantidad de producto conseguimos un gran efecto.
5.2.- Aplicación en cultivos intensivos.
Se
basa en continuas aplicaciones de Atonik con intervalos
de 14-21 días, dependiendo del ciclo de cultivo y
del estado de desarrollo. Este método es el más
efectivo, con un período de eficacia más prolongado.
5.3.-
Aplicación en condiciones de estrés.
Este
método consiste en aplicar Atonik solo cuando existen
condiciones ambientales adversas que puedan provocar estrés
en la planta. Se aplicarán dos tratamientos con un
intervalo de 7 días.
Es
importante encontrar el momento exacto de aplicación.
Es necesario conocer el cultivo en toda su extensión
para encontrar el momento más apropiado de aplicación.
a)
Aplicación después de inviernos fríos.
Los cultivos de invierno sufren algunos años
debido a condiciones climáticas extremas. Es muy
importante saber que hay cultivos que no entran en el
invierno en las mejores condiciones (debido a mala siembra,
mala preparación del suelo...). En estos casos
es muy recomendado aplicar Atonik para recuperar el cultivo
más rápidamente.
b)
Fitotoxicidad de un herbicida.
Algunos herbicidas no son 100% selectivos y producen una
parada de crecimiento en el cultivo. Podemos utilizar
el Atonik mezclado con el herbicida o aplicarlo 3 días
después del tratamiento con herbicida. Atonik reduce
el efecto de fitotoxicidad y además incrementará
el rendimiento del cultivo.
c)
Temperaturas bajas y clima seco durante la floración.
Las situaciones de estrés durante la floración
son críticas debido a que influyen directamente
sobre la producción final, reduciendo el numero
de flores no polinizadas y por consiguiente el rendimiento
del cultivo y la calidad de los frutos. La aplicación
de Atonik durante la floración estimula la germinación
del polen y el crecimiento del tubo polínico mejorando
la fertilización del óvulo y el consiguiente
cuajado del fruto.
d)
Enfermedades fisiológicas.
Las plantas que sufren deficiencia en nutrientes
generalmente están cultivadas en suelos pobres,
suelos que dificultan la asimilación de nutrientes
debido a valores adversos de pH, bloqueo de nutrientes
en suelo, etc... Atonik estimula la asimilación
de los nutrientes del suelo sobre todo en suelos muy pobres.
e)
Daños producidos por heladas.
Las heladas tardías de primavera dañan
las flores de los frutales de hueso, especialmente en
melocotonero y cerezo. Atonik mejora la regeneración
de las flores y de los frutos recién cuajados después
de una helada.
f)
Daños producidos por viento o tormentas.
La aplicación de Atonik es muy efectiva
tras este tipo de daños físicos, ya que
con su aportación aumentamos la capacidad de regeneración
de la planta.
g)
Infecciones por hongos.
Las plantas tratadas con Atonik son mas resistentes
a infecciones de hongos. La planta produce más
rápidamente las sustancias protectoras necesarias,
atenuando la infección. Es muy recomendable aplicar
Atonik mezclado con fungicidas.